Jugosos y tiernos, estos edamames destacan por su textura firme y su sabor sutilmente dulce con un matiz a nuez. Son un aperitivo saludable y versátil, lleno de proteínas y carácter vegetal. Perfectos para acompañar platos asiáticos, ensaladas o disfrutar solos, combinan sencillez, frescura y sofisticación, aportando un toque moderno y equilibrado a cualquier experiencia culinaria.