Ligero y dorado, con aroma que recuerda a las panaderías más refinadas de París. Su delicada textura hojaldrada y mantequillosa se deshace en la boca, ofreciendo un bocado de lujo y elegancia. Perfecto para acompañar cafés, desayunos sofisticados o meriendas gourmet, evocando tradición y placer artesanal.