Un delicado equilibrio entre la frescura crujiente del pepino y el toque ligeramente dulce y aromático de la cebolla. Cada bocado despierta el paladar, aportando un contraste refrescante y sofisticado que transforma cualquier platillo en una experiencia culinaria única. Su equilibrio entre dulzor, acidez y textura la convierte en el complemento perfecto para ensaladas, sándwiches o tapas gourmet.