Con un encanto auténtico y natural, estas patatas conservan la piel para ofrecer un sabor profundo y terroso. Su textura robusta y ligeramente crujiente, combinada con la suavidad interior, invita a disfrutar de una experiencia gastronómica honesta, reconfortante y llena de sabor. Cada bocado resalta la esencia de la tierra, uniendo rusticidad y elegancia en una propuesta que celebra lo simple con distinción.