Un encuentro entre lo nutritivo y lo gourmet: la suavidad de la mahonesa se combina con la frescura mineral de la espirulina y un delicado matiz azul que sorprende a la vista. Es ideal para quienes buscan creatividad y distinción en cada preparación, realzando ensaladas, bocadillos y aperitivos con un toque de modernidad. Su perfil sutilmente marino y su textura cremosa la convierten en una propuesta única y vanguardista.